Noticias

29 de agosto, Centenario del fallecimiento del Dr. Juan Bethencourt Alfonso

Se ha firmado recientemente un convenio con los herederos y herederas de la casa natal del Dr. Bethencourt Alfonso.

San Miguel de Abona recuerda al Ilustre Dr. Juan Bethencourt Alfonso cuando se cumplen cien años de su fallecimiento este 29 de agosto. Es por ello, que desde el mes de abril la Concejalía de Cultura-Área de Patrimonio Histórico ha estado llevando a cabo un programa de actividades anual destacando la inauguración de una plaza y un busto en bronce fundido con la imagen de este personaje, la celebración de diversas mesas redondas cuyos contenidos han girado en torno a la alfarería tradicional de este municipio, así como a la labor de los cabreros del sur, quedando pendiente la celebración de una última mesa que abordará el tema del folclore en el mes de septiembre.

Valentín González, alcalde del municipio, recuerda que “además de estas mesas, queremos destacar las V Jornadas Juan Bethencourt Alfonso, las exposiciones alusivas su trabajo y a nuestra cultura, así como las visitas guiadas por el conjunto histórico con los centros educativos que se  pretende llevar a cabo a partir del mes de noviembre, o las visitas a los diferentes museos arqueológicos de Canarias, entre otras actividades”. Así, entre los principales logros conseguidos este año destaca el convenio firmado con los herederos y herederas de la casa natal del Dr. Bethencourt Alfonso, la cual ha sido cedida al consistorio sanmiguelero para su uso como museo.El consistorio cuenta además con el portal www.juanbethencourtalfonso.com, con el que se pretende dar a conocer la vida, obra y legado de Juan Bethencourt Alfonso.

Cabe destacar que la figura de Juan Bethencourt Alfonso estuvo caracterizada principalmente por su trabajo de investigación antropológico, etnográfico e histórico, del cual salieron numerosos datos sobre nuestra cultura aborigen. Miembro de la Real Academia Canaria de Bellas Artes de San Miguel Arcángel, Fundador del Gabinete Científico de Santa Cruz de Tenerife y más tarde socio corresponsal del Museo Canario de Las Palmas, entre otros, logró, junto a un equipo de investigación acogido a sus orientaciones, descifrar el maravilloso mundo y el origen de la raza guanche. Sus trabajos llegaron a alcanzar cotas importantísimas en el desarrollo de los estudios antropológicos e históricos de las Islas Canarias.

El edil sanmiguelero argumenta que la figura de Juan Bethencourt Alfonso es digna de ser recordada por toda la comunidad canaria, especialmente este 29 de agosto, puesto que su obra llegó a traspasar las puertas del archipiélago, logrando codearse con grandes científicos franceses”. Así, el alcalde considera que no se debe olvidar que los primeros restos guanches clasificados como cromagnoide, procedentes de Barranco Hondo en Tenerife, se encuentran en el Museo antropológico de París y que posiblemente los mismos fueron enviados en su día por el propio Bethencourt Alfonso.

Las Casas de Viera y Bethencourt Alfonso

 
                                      
Los Realejos y San Miguel abrirán los museos ‘natales’
La peripecia de dos canarios que volvieron su vista hacia el guanche
Las casas de Viera y Clavijo y Bethencourt Alfonso, en Los Realejos y San Miguel de Abona, respectivamente, llevan camino de convertirse en sendos museos que honren la memoria y la obra de estos dos hijos insignes de Canarias. En 2013, uno y otro nos dan motivos para girar la vista hacia el tiempo y las ideas en que vivieron: Viera murió hace doscientos años y Bethencourt Alfonso hace cien. ¡Qué par de correligionarios de la historia, la ciencia y el periodismo, cuyas vidas no fueron paralelas, pero regresan, al mismo tiempo, a su infancia y origen, al lugar donde vieron la luz por primera vez, sus casas!
La iniciativa de salvar las viviendas que habitaron para atraer la mirada de visitantes y estudiosos no es nueva y, en gran medida, es producto de una perseverancia municipal que desafía a la crisis. Ahora, el alcalde de San Miguel, Valentín González, nos convoca a una inminente apertura del museo del hogar del investigador pionero del folklore –protegido bajo la declaración del conjunto histórico en que está integrado como bien de interés cultural por parte del Gobierno autónomo-.
La casa podrá ser, al fin, un museo gracias al convenio suscrito por el ayuntamiento con los herederos del autor de ‘Historia del pueblo guanche’, su obra póstuma. La figura de Bethencourt Alfonso atravesó un olvido de casi un siglo hasta que emergió cuando se rompió el silencio de su libro más reconocido sobre el poblador primitivo.
Donde vinieron al mundo
En el mismo sentido, el primer edil de Los Realejos, Manuel Domínguez ha asegurado que en virtud del concierto de su ayuntamiento y los propietarios con el Cabildo tinerfeño, la casa donde correteó el polígrafo José de Viera y Clavijo en su niñez será convertida en el museo que ha venido persiguiendo la Villa. El municipio cede una parcela en la urbanización Los Príncipes para construir tres inmuebles adosados destinados a los ocupantes de la casa del escritor y eclesiástico, y el Cabildo les sufragará el alquiler provisional hasta que las obras concluyan.
Entre esas cuatro paredes primeras, Viera y Bethencourt vinieron al mundo. Un mundo entre dos siglos palpitantes que alumbraron los orígenes del nuestro; sus enseñanzas nos deparan una visión que nos atañe de un modo directo, pero hemos permanecido demasiado tiempo de espaldas a personajes de esta talla, como si no fuera cierto que su periplo intelectual y científico nos incumbiera. La importancia de contar con dos sitios de referencia sobre el legado de ambos implica, además de una puesta al día, el mejor pretexto para visitar su obra.
Ambos revelaron una curiosidad adelantada a su época, fruto de la cual fueron dos mentes inquietas que sacudieron los prejuicios de sus contemporáneos. Viera, un polígrafo al que intrigaba el conocimiento en sus múltiples vertientes, obró como un ilustrado irredento: su trabajo más famoso, ‘Noticias de la historia general de las Islas Canarias’ (1772-1773), le aseguró un billete para la posteridad, pero en vida no dejó de acarrearle disgustos. Sus paisanos más renuentes –en una mezcla de envidia y reprobación por cierto indigenismo condescendiente con el guanche por parte de Viera- le reprochaban las erratas para disimular la magnitud de dos tomos que le iban a procurar la gloria.
Viera, un espíritu libre
Viera escribió cuanto quiso, bajo el entusiasmo de una militancia convencida en las ideas renovadoras de la Ilustración. Hizo periodismo, y acaso fue obra suya el parto del primer periódico de las islas con su ‘Papel hebdomadario’, la gaceta de una tertulia que editó cincuenta números confidenciales. No nos extraña que el padre de la ‘Historia de Canarias’ explorara otros campos, como la biología, la meteorología, la Astronomía para niños, el teatro, la poesía y la novela, en algunos casos es cierto que con una mínima incursión, pero siempre alerta a probar todos los géneros con exquisito gusto. Cultivó la amistad de algunos notables coetáneos, como Melchor Gaspar de Jovellanos, y se afilió a los ideales de Voltaire y Rousseau.
Al primero lo vio personalmente durante una asamblea pública de la Academia de las Ciencias (abril de 1778) en el Louvre: “Voltaire, viejo flaco, arrugado, octogenario, llevaba una casaca de terciopelo negro de corte antiguo…”, esa fue la descripción que hizo de uno de los padres de la Ilustración, que acababa de regresar a París tras una larga ausencia, un mes antes de su muerte (Viera coincidió con el autor de ‘Tratado sobre la tolerancia’ el 29 de abril de aquel año y el escritor y filósofo falleció el 30 de mayo). El canario viajó por varios países de Europa: Francia, Italia, Alemania…, y dejó constancia de ello por escrito. Este abate librepensador solía relatar su paso por la vida sin sujeción, si bien en ocasiones se autocensuraba para no incomodar innecesariamente a la autoridad que lo vigilaba.
El Gobierno le dedicó en 2006, en la fecha de su muerte, el 21 de febrero, el primer Día de las Letras Canarias, coincidiendo con el 275 aniversario de su nacimiento, y esa fiesta literaria se repite todos los años como homenaje al historiador y a un escritor diferente en cada edición.
En su casa natal, una edificación del siglo XVII, de 567 metros cuadrados, con cubiertas de teja árabe a cuatro aguas, se prevé crear un centro descriptivo de la vida y obra del autor, junto a salas de usos múltiples para actividades de carácter cultural. La casa se integrará en la red de museos insulares del Cabildo.
Bethencourt y el guanche.
Posterior a Viera, Juan Bethencourt Alfonso –por razones cronológicas ambos no tuvieron oportunidad de conocerse, pues el primero murió 34 años antes de que naciera el médico e investigador de San Miguel- estudió la vida campesina y la sociedad aborigen, cuyos rasgos culturales y físicos, a su juicio, habían logrado sobrevivir entre la población. El gabinete científico que impulsó con varios colaboradores, cuyas aportaciones al estudio del guanche sobresalieron por sus continuos hallazgos, contribuyó más tarde al desarrollo del Museo Arqueológico de Tenerife.
Una de sus obras abordó la idiosincrasia social del mundo rural, ‘Costumbres populares canarias de nacimiento, matrimonio y muerte’ (1901). No vio publicada en vida, sin embargo, su obra capital, ‘Historia del pueblo guanche’.
El ayuntamiento pretende acometer el proyecto de conservación y mantenimiento de la casa, para abrir un museo expositivo y formativo de especialistas en las áreas de estudio de este investigador, a través de la Universidad de La Laguna e instituciones privadas y públicas. El centro contendrá salas dedicadas a su figura y obra y al mundo prehispánico al que se entregó con verdadera pasión. Constará, a su vez, de la reproducción de un comedor y sala de estar del siglo XIX, el despacho en el que trabajaba, un dormitorio de la misma época, y complementos que amplían la visión del mundo en que vivió: un lagar, una bodega, aperos, un aula-taller, cocina tradicional, un horno de pan, un yacimiento arqueológico…
El año Viera y el año Bethencourt Alfonso nos llevan a regresar a ambos con el interés de redescubrirlos, si cabe. Esa misma tentación retrospectiva es la que anima a sus vecinos particulares a recrear sus vidas a través de sus casas natales, como un modo infalible de salvarles del olvido presente y futuro para siempre.  

La casa natal de Juan Bethencourt Alfonso cedida al Ayuntamiento de San Miguel de Abona para su uso como Museo

Se pretende preservar la memoria del historiador poniendo el inmueble al servicio de la comunidad.

Recientemente se firmaba el convenio por el cual se cedía al Ayuntamiento de San Miguel de Abona, de manera gratuita, el uso como museo de la casa natal del Ilustre Dr. Juan Bethencourt Alfonso, la cual se encuentra ubicada junto a la Parroquia Matriz de San Miguel Arcángel. Según el alcalde del municipio, Valentín González, “la firma del convenio, que coincide este año con la conmemoración del centenario del fallecimiento del ilustre personaje, surge a raíz de nuestro interés por el inmueble y por su importancia histórica”, añadiendo que “para ello, la predisposición por parte de la familia heredera ha sido fundamental, lo cual ha garantizado que en un futuro próximo la ciudadanía podrá disfrutar de un espacio cargado de historia”.

Cabe destacar que este bien inmueble fue la casa en la que nació el Dr. Bethencourt Alfonso en 1847, al cual se considera fundador del folclore canario. La importancia e interés de este personaje radica en las investigaciones y estudios que llevó a cabo, en particular intentando señalar las pervivencias culturales en las sociedades campesinas de las islas. Su preocupación iba dirigida no sólo a establecer la situación o existencia de yacimientos arqueológicos, sino a constatar la pervivencia de rasgos culturales y físicos de los aborígenes en la sociedad de su época, a través del saber popular y de la consideración que los habitantes de las islas tenían sobre sus costumbres. En 1877 creó el Gabinete Científico en Santa Cruz de Tenerife, donde desarrollará y organizará los trabajos de antropología y arqueología prehistórica de Canarias. De esta forma se realiza la primera investigación sobre costumbres populares en Canarias, de la que publicó en 1885 el Proyecto de cuestionario del folclore canario. En 1901 publicó Costumbres populares canarias de nacimiento, matrimonio y muerte. Sin embargo, su obra capital, que no se llegó a editar en su época por diversos motivos, es Historia del pueblo guanche.

Es de resaltar que el 16 de mayo era declarado Bien de Interés Cultural el Conjunto Histórico de San Miguel de Abona, quedando protegida la casa natal de Juan Bethencourt Alfonso como un importante elemento patrimonial arquitectónico. Así, González declaraba que “la condición de BIC de nuestro conjunto histórico es un motivo más para esforzarnos en conservar, mantener y poner esta casa al servicio de la comunidad como Museo Juan Bethencourt Alfonso y así  preservar la memoria de tan insigne historiador”. Es por ello que el Ayuntamiento de San Miguel de Abona llevará a cabo las acciones necesarias para disponer de fondos para acometer el proyecto de conservación y mantenimiento del inmueble de acuerdo a la disponibilidad y aplicaciones presupuestarias asignadas al efecto. Una vez llevado a cabo este proyecto, desde el consistorio se pretende promover y llevar a cabo acciones que divulguen la vida y obra de Juan Bethencourt Alfonso, la investigación en materias relacionadas con la historia del pueblo guanche, las costumbres populares y el folclore de Canarias, así como contribuir a la formación de especialistas en estos campos mediante proyectos de colaboración con la ULL, o cualquier otra institución pública o privada.

El alcalde manifiesta que “el Museo Juan Bethencourt Alfonso se regirá por un proyecto cultural elaborado desde la Concejalía de Cultura-Área de Patrimonio Histórico, el cual podrá ver modificado su contenido en función de las necesidades y programación de esta Concejalía.

El Museo Juan Bethencourt Alfonso pretende contar con salas dedicadas a la figura del Ilustre Juan Bethencourt Alfonso, a sus trabajos de investigación y al mundo aborigen, así como con sala de exposiciones/multiusos, sala-comedor, donde se reproduzca un salón de estar de finales de siglo XIX, sala que represente el despacho en el que trabajó el Dr. Bethencourt Alfonso, sala-dormitorio con elementos de la segunda mitad del siglo XIX, sala-lagar, bodega y aperos, sala-cocina tradicional, aula-taller y patio interior (con reproducción de un horno de pan y yacimiento arqueológico).

EL HOMBRE

                  

   "La fuerza del atavismo me arrastra. Quisiera verme libre se este ambiente Social. Solo, cuidando de cabras como un guanche, Respirando los aires de Guajara: ¡Estoy Harto de mentiras y miseria!"

Bethencourt Alfonso, Juan: "Costumbres populares canarias de nacimiento, matrimonio y muerte", Cabildo Insular de Tenerife, 1985, Prólogo, p.8.